Vecinos invisibles es una invitación a recordar que vivimos dentro de un contexto real, un territorio que está ocurriendo aquí y ahora, frente a nosotros. Muchas veces quedamos atrapados en este contexto global y digital que la virtualidad y las redes sociales nos han llevado a consumir constantemente, olvidando que también existe un entorno local que compartimos todos los días. Y en este espacio no solamente habitamos nosotros como personas, sino también la fauna y la flora que históricamente pertenecieron a estos lugares antes de ser transformados por la urbanización.

Muchos de los espacios que hoy llamamos hogares alguna vez fueron el hogar de otras especies. Humedales, bosques de espinos, ceibales o totorales fueron reemplazados progresivamente por calles, postes eléctricos, viviendas y estructuras urbanas. Sin embargo, estos animales no desaparecieron completamente. Muchas especies continúan aquí, adaptándose silenciosamente a nuestros hábitos, a nuestras construcciones y a las modificaciones del territorio para poder subsistir dentro de un ambiente que cambia constantemente.

La serie busca reflexionar sobre esta convivencia silenciosa y muchas veces invisible. No intenta espectacularizar la fauna ni representar animales exóticos alejados de nuestra realidad cotidiana, sino mostrar cómo distintas especies continúan formando parte del paisaje urbano y periurbano, compartiendo espacios profundamente intervenidos por el ser humano. A través del blanco y negro, las imágenes buscan construir una atmósfera más sobria y contemplativa, alejándose de la espectacularización visual para centrar la atención en el territorio, en la transformación del ambiente y en la relación que construimos con aquello que habita junto a nosotros.

Vecinos invisibles también propone una reflexión sobre cómo observamos nuestro entorno. Muchas veces creemos que la única forma de acercarnos a la fauna es a través de una pantalla o de escenarios lejanos, cuando en realidad estos animales siguen presentes en nuestros barrios, transitando silenciosamente entre nosotros. El problema no siempre es la ausencia, sino nuestra incapacidad de detenernos a observar.

La serie no solamente retrata animales, sino también las huellas de la intervención humana sobre el ambiente y cómo las especies reemplazan progresivamente elementos naturales por estructuras artificiales. Postes eléctricos, cercos, iluminación urbana y vegetación exótica pasan a formar parte de un nuevo paisaje ecológico construido por la urbanización. En ese sentido, el proyecto funciona como un llamado a reflexionar sobre la relación que tenemos con el medio ambiente, sobre el impacto de nuestras acciones y sobre la manera en que convivimos con aquellos seres que continúan habitando estos espacios junto a nosotros.